No pongas todos tus pesos en la misma canasta
Imagina que llevas $100,000 pesos al mercado y los usas para comprar solo aguacates. Si mañana una helada destruye la cosecha, pierdes todo. Pero si compras aguacates, limones y jitomates, la helada golpea uno y los otros dos te salvan. Eso, en esencia, es lo que un economista de Chicago descubrió hace más de 70 años… y le dieron el Premio Nobel por demostrarlo con matemáticas.
En México, apenas el 2% de la población invierte en la bolsa de valores. Sin embargo, las cuentas de inversión se han multiplicado: pasamos de 250,000 cuentas en casas de bolsa en 2018 a más de 12 millones hoy, según datos de la AMIB. El interés está despertando. Y la mejor brújula para quien empieza a invertir sigue siendo una idea de 1952.
¿Quién es Harry Markowitz y por qué te importa?
Harry Markowitz nació el 24 de agosto de 1927 en Chicago, Estados Unidos. Estudió economía en la Universidad de Chicago, donde tuvo maestros como Milton Friedman. Un día, mientras preparaba su tesis doctoral, leyó un libro que decía: "compra la acción que te dé más dinero". Y pensó: "Eso no tiene sentido, porque ignora el riesgo."
Esa pregunta sencilla cambió las finanzas para siempre. En marzo de 1952, Markowitz publicó un artículo de apenas 14 páginas titulado "Portfolio Selection" en The Journal of Finance. Ahí demostró, con fórmulas, que lo importante no es elegir la mejor inversión individual, sino combinar varias inversiones de forma inteligente. En 1990, le otorgaron el Premio Nobel de Economía junto a William Sharpe y Merton Miller por estas ideas. Markowitz falleció en 2023 a los 95 años, pero su teoría sigue viva en cada app de inversión que usas.
La receta de la abuela: rendimiento y riesgo
Piensa en la Teoría Moderna de Portafolios como una receta de cocina con dos ingredientes principales.
El primero es el rendimiento esperado (lo que en matemáticas llaman "la media"). Es cuánto dinero esperas ganar. Si inviertes $10,000 pesos en Cetes a un año, con la tasa actual de aproximadamente 7.21%, esperas recibir unos $10,721 pesos al final. Esa ganancia de $721 pesos es tu rendimiento esperado.
El segundo ingrediente es el riesgo (lo que los matemáticos llaman "varianza"). Es qué tanto sube y baja tu inversión. Los Cetes casi no se mueven: son estables, predecibles, aburridos. Las acciones de la Bolsa Mexicana de Valores, en cambio, pueden subir 30% en un año como en 2025 o caer de golpe. Esa montaña rusa es el riesgo.
La idea genial de Markowitz fue demostrar que no puedes mirar el rendimiento sin mirar el riesgo. Son inseparables, como el chile y la salsa.
La magia de mezclar: la historia de Lupita y sus inversiones
Lupita vive en Querétaro y acaba de recibir un aguinaldo de $50,000 pesos. Su amiga le dice: "Mételos todos a acciones de tecnología, rinden mucho." Su papá le dice: "Mejor todo a Cetes, es seguro." Lupita, que leyó sobre Markowitz, decide hacer algo diferente: repartir.
Pone $25,000 en Cetes (rendimiento esperado: 7%, riesgo: 2%) y $25,000 en un ETF que sigue al IPC de la Bolsa Mexicana (rendimiento esperado: 12%, riesgo: 20%). Hasta aquí parece simple, solo promediar. Pero aquí viene el truco.
Si promediaras el riesgo a lo bruto, Lupita tendría un riesgo de 11% (el promedio entre 2% y 20%). Pero como los Cetes y las acciones no se mueven igual al mismo tiempo —cuando uno sube el otro a veces baja—, el riesgo real de la mezcla es de solo 9.6%. Lupita obtuvo un rendimiento esperado de 9.5% con un riesgo menor al promedio. Ganó algo "gratis" sin hacer nada más que repartir.
Ese fenómeno se llama diversificación, y funciona gracias a la correlación entre activos. Si dos inversiones se mueven en direcciones opuestas (correlación negativa), al combinarlas una amortigua las caídas de la otra. Es como llevar paraguas y lentes de sol: te preparas para cualquier clima.
La frontera eficiente: el mapa del tesoro
Markowitz no solo dijo "diversifica". Dibujó un mapa. Imagina una gráfica donde el eje horizontal mide el riesgo y el eje vertical mide el rendimiento. Cada combinación posible de inversiones es un punto en esa gráfica.
Cuando unes todos los mejores puntos —los que dan el mayor rendimiento posible para cada nivel de riesgo— se forma una curva que parece la parte superior de una bala. Esa curva se llama la Frontera Eficiente.
Si tu portafolio está sobre la frontera, vas bien: no existe forma de ganar más sin aceptar más riesgo. Si está por debajo, estás dejando dinero sobre la mesa: podrías ganar lo mismo con menos riesgo, o ganar más con el mismo riesgo. El objetivo siempre es estar sobre la frontera.
En México, la tasa de Cetes representa la "tasa libre de riesgo" (actualmente alrededor del 7%). Desde ese punto, se traza una línea recta que toca la frontera en un solo lugar: el portafolio óptimo, la combinación ideal entre riesgo y rendimiento. Todos los inversionistas racionales, sin importar qué tan arriesgados sean, deberían usar esa misma mezcla base y solo ajustar cuánto ponen en Cetes y cuánto en el portafolio de riesgo.
¿Sigue funcionando en 2026 o ya es historia antigua?
La teoría de Markowitz tiene más de 70 años y sigue siendo el motor detrás de prácticamente cada robo-advisor del mundo, desde Betterment hasta las herramientas de GBM+ en México. Cuando una app te pregunta tu tolerancia al riesgo y te arma un portafolio automáticamente, está usando variantes de esta misma teoría.
Dicho eso, el modelo tiene limitaciones reales. Asume que los rendimientos se comportan como una campana perfecta (distribución normal), pero en la vida real ocurren eventos extremos —como la crisis de 2008 o el desplome por COVID en 2020— con mucha más frecuencia de lo que la campana predice. También es muy sensible a los datos que le metes: si tus estimaciones de rendimiento o riesgo están un poco mal, el resultado puede ser muy diferente.
Por eso han surgido mejoras importantes. El modelo Black-Litterman, creado en Goldman Sachs en 1992, permite combinar lo que dice el mercado con tus propias opiniones de forma más estable. El Hierarchical Risk Parity (HRP), propuesto por Marcos López de Prado en 2016, agrupa activos por similitud y reparte el riesgo de manera más robusta. Y el enfoque de Risk Parity de Bridgewater busca que cada tipo de activo contribuya el mismo nivel de riesgo al portafolio.
La teoría original de Markowitz no es perfecta. Pero es como los cimientos de una casa: todo lo que se construyó después —CAPM, Black-Litterman, HRP, los fondos indexados de Bogle— se apoya en esa base de 1952.
Un ejemplo con pesos y centavos
Veamos los números con moneda mexicana. Imagina dos inversiones:
- Inversión A (Cetes a 1 año): Rendimiento esperado 7%, riesgo 2%
- Inversión B (ETF del IPC): Rendimiento esperado 12%, riesgo 20%
- Correlación entre ambas: -0.2 (se mueven parcialmente en direcciones opuestas)
Si inviertes $100,000 MXN repartidos 50/50:
Tu rendimiento esperado sería 9.5%, es decir, unos $9,500 pesos de ganancia al año. Tu riesgo combinado bajaría a aproximadamente 9.6%, muy por debajo del 11% que sería el simple promedio. Esos casi 1.5 puntos porcentuales de riesgo que desaparecen son un regalo de la diversificación. No invertiste más, no trabajaste más: solo combinaste inteligentemente.
Ahora, si en vez de repartir 50/50 usas un optimizador para encontrar el punto exacto sobre la Frontera Eficiente, podrías descubrir que 65% en Cetes y 35% en el ETF te da un mejor balance entre rendimiento y tranquilidad para tu perfil de riesgo. Ese ajuste fino es la esencia de la Teoría de Markowitz aplicada.
El resumen que cabe en una servilleta
Primero: No pongas todo tu dinero en un solo lugar. La diversificación reduce el riesgo sin sacrificar rendimiento, y funciona mejor cuando tus inversiones no se mueven igual.
Segundo: Siempre piensa en rendimiento y riesgo juntos. Una inversión que rinde mucho pero te quita el sueño probablemente no es para ti.
Tercero: Existe una combinación óptima de inversiones (la Frontera Eficiente) que te da lo máximo posible para el riesgo que estás dispuesto a aceptar. Hoy, herramientas digitales como las que ofrece Kaudal hacen accesible este tipo de análisis para que no tengas que resolver ecuaciones a mano.
Cuarto: En México, con más de 12 millones de cuentas en fondos de inversión, Cetes pagando alrededor del 7% y una bolsa que creció 30% en 2025, nunca ha habido mejor momento para empezar a invertir con estrategia.
La idea que un estudiante de doctorado escribió en 14 páginas en 1952 sigue siendo, siete décadas después, la base de cómo el mundo entero piensa en invertir. Y ahora tú también la conoces. Plataformas como Kaudal te permiten poner estos principios en práctica sin necesidad de ser experto en finanzas.
Fuentes y referencias
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Markowitz, H. (1952). "Portfolio Selection." The Journal of Finance, Vol. 7, No. 1, pp. 77-91. El artículo original que fundó la Teoría Moderna de Portafolios.
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Premio Nobel de Economía 1990. The Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel. nobelprize.org. Otorgado a Harry Markowitz, William Sharpe y Merton Miller "por su trabajo pionero en la teoría de economía financiera."
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AMIB / Funds Society (2025). Datos sobre la industria de fondos de inversión en México: 12.13 millones de cuentas y 5.28 billones de pesos en activos a marzo de 2026.
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ENIF 2024 — Encuesta Nacional de Inclusión Financiera. INEGI y CNBV. El 76.5% de los adultos mexicanos posee al menos un producto financiero.
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Banxico (2025-2026). Tasa de referencia y rendimientos de Cetes. cetesdirecto.com y banxico.org.mx.
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Markowitz, H. (1959). Portfolio Selection: Efficient Diversification of Investments. John Wiley & Sons. El libro que expandió la teoría original.
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Black, F. y Litterman, R. (1992). "Global Portfolio Optimization." Financial Analysts Journal, 48(5): 28-43. El modelo Black-Litterman desarrollado en Goldman Sachs.
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López de Prado, M. (2016). "Building Diversified Portfolios that Outperform Out-of-Sample." The Journal of Portfolio Management, 42(4): 59-69. La propuesta de Hierarchical Risk Parity.